Cuando una empresa como BHS Corrugated —líder mundial en tecnología para el sector del cartón ondulado— decide abrir oficina en el sur de Europa, no busca solo un lugar donde trabajar. Busca crear una base que hable el idioma del territorio, del talento local y de la nueva etapa que está construyendo.
Y eso empieza por el espacio.
Un edificio con carácter en el corazón de Málaga

El inmueble se ubica en la emblemática Alameda de Colón, una de las zonas más reconocidas del centro de Málaga. El edificio conserva elementos originales con gran valor patrimonial: suelos hidráulicos, carpintería de madera, techos altos, y una distribución propia de la arquitectura residencial de otra época.
Desde el principio, entendimos que el reto no era solo funcional. Era cultural. Había que respetar la historia, entenderla, y a partir de ahí, reinterpretarla para convertirla en un espacio actual, operativo y alineado con el carácter de la empresa.
Arquitectura que escucha: la importancia del contexto

Cada proyecto corporativo es una oportunidad para hablar de marca sin usar palabras.
En este caso, teníamos claro que el diseño debía equilibrar dos mundos:
- El rigor técnico y precisión propios de una firma alemana.
- La calidez, la luz y la naturalidad propias del entorno mediterráneo.
Por eso apostamos por materiales nobles, colores cálidos, texturas naturales y un lenguaje interiorista que transmite cercanía sin perder profesionalidad. El resultado es un espacio de trabajo que no solo cumple su función operativa, sino que genera pertenencia, bienestar y conexión con el lugar.
Rediseñar sin borrar: conservar lo esencial

Los elementos originales del edificio no fueron obstáculos, sino anclas con las que trabajar. Los suelos hidráulicos y la carpintería existente fueron restaurados y destacados, no ocultados. Mantuvimos también la espacialidad de los techos altos y habitaciones alargadas, aunque esto supuso adaptar el diseño a una distribución ya muy marcada.
En lugar de forzar el espacio, lo escuchamos. El proyecto se construyó desde el respeto, buscando la forma de integrar las necesidades actuales sin borrar la memoria arquitectónica.
Acústica: un reto silencioso pero clave
Uno de los puntos más complejos —y menos visibles— del proyecto fue mejorar el confort acústico. Los techos altos y materiales duros originales amplificaban el sonido, dificultando el bienestar en el día a día.
Aplicamos soluciones absorbentes específicas, elegidas no solo por su funcionalidad, sino también por su integración estética. Paneles, revestimientos y tratamientos acústicos se distribuyeron estratégicamente para mejorar tanto las zonas de trabajo como las salas de reunión y el office.
Una terraza que también trabaja
En el sur, la relación con el exterior es parte de la cultura. Y en este proyecto no queríamos que la terraza fuera un elemento decorativo o residual. Diseñamos este espacio como una extensión viva de la oficina: un lugar donde reunirse, trabajar al aire libre o simplemente desconectar.
La terraza, hoy, es parte activa de la experiencia laboral, y refuerza el bienestar como uno de los ejes del diseño.
Lo que aprendimos (y aplicamos) en este proyecto
Este proyecto nos recuerda algo fundamental: que diseñar oficinas no va solo de metros cuadrados, ni de estética, ni siquiera solo de funcionalidad. Va de entender a las personas, la cultura de empresa, y cómo se relacionan con el espacio.
En Sshape Global creemos que cada lugar de trabajo debe tener alma, estrategia y coherencia. Porque el entorno que habitamos condiciona cómo pensamos, cómo colaboramos y cómo evolucionamos.
¿Estás valorando abrir oficina en el sur de Europa o rediseñar tu espacio actual?
Si estás buscando crear un espacio de trabajo que combine identidad, funcionalidad y bienestar, estaremos encantadas de escucharte.
Desde nuestras oficinas en España trabajamos con empresas nacionales e internacionales que apuestan por espacios con propósito.
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